Casi todos los animales de la calle tienen parásitos. Les roban nutrientes, causan anemia y diarrea, y algunos pueden pasar a las personas. La prevención es sencilla y económica.
Parásitos internos (gusanos)
Los más comunes son los ascáridos, los anquilostomas y las tenias. Las señales incluyen barriga hinchada en cachorros y gatitos, diarrea, pérdida de peso, pelo opaco o gusanos en las heces. Los cachorros y gatitos suelen desparasitarse cada 2 semanas hasta los 3 meses, luego cada mes hasta los 6 meses, y después cada 3 meses de adultos; sigue el consejo de tu veterinario.
Parásitos externos
- Pulgas: causan picazón, anemia y transmiten tenias.
- Garrapatas: pueden transmitir enfermedades graves de la sangre. Revisa orejas, cuello y entre los dedos después de los paseos; retíralas con pinzas finas, tirando recto cerca de la piel.
- Ácaros: causan sarna e infecciones de oído.
La higiene también protege a las personas
Recoge las heces a diario, lávate las manos después de tocar animales y antes de comer, y mantén libres de excrementos las zonas de juego de los niños.
