Mover mal a un animal herido puede empeorar sus lesiones. Estas técnicas sencillas lo mantienen quieto, tranquilo y seguro camino al veterinario.
Animales pequeños (gatos, perros pequeños, cachorros)
- EnvuélveloCúbrelo con una toalla gruesa, dejando la nariz libre.
- Levántalo con apoyoUna mano bajo el pecho y otra bajo la cadera; nunca por el pellejo del cuello, las patas o la cola.
- A una cajaUna transportadora o caja de cartón con agujeros y una toalla dentro. Un espacio cerrado da más seguridad a un animal asustado.
Perros grandes
- Haz una camillaUna tabla, una tabla de planchar, una alfombrilla del auto, una puerta o una manta firme sostenida tensa entre dos personas.
- Desliza, no levantesDesliza al perro con suavidad sobre la camilla, moviendo cabeza, espalda y cadera a la vez para mantener la columna recta.
- AsegúraloAta un cinturón o una tira de tela suelta sobre el cuerpo para que no se caiga.
En el auto
- Mantén la caja o la camilla plana, en el piso o en el asiento trasero, y maneja con suavidad.
- Mantén el auto en calma: sin música alta, ventanas un poco abiertas.
- Si es posible, que alguien vaya al lado del animal para tranquilizarlo.
- Llama al veterinario en el camino para avisar que vas.
