Qué necesitas
- Leche sustituta para gatitos (en polvo o líquida), nunca leche de vaca
- Un biberón para gatitos o una jeringa de 1–3 ml sin aguja
- Una almohadilla térmica en bajo o una botella de agua tibia, envuelta en una toalla
- Paños suaves, algodón y una báscula de cocina
Cómo alimentarlos
- Primero caliéntaloEl gatito debe sentirse tibio antes de comer. Un gatito frío no puede digerir la leche.
- Prepara la lecheMézclala según la etiqueta y caliéntala a temperatura corporal: prueba una gota en tu muñeca, debe sentirse apenas tibia.
- Boca abajoColoca al gatito sobre su barriga en una toalla, con la cabeza un poco elevada, como si mamara de su madre. Nunca lo alimentes boca arriba: la leche puede ir a los pulmones.
- Deja que succionePon la tetina en su boca con suavidad y deja que succione a su ritmo. Con jeringa, da una gotita a la vez.
- Hazlo eructarSostenlo erguido contra tu hombro y dale palmaditas suaves en la espalda.
- Ayúdalo a orinar y defecarLos recién nacidos no pueden hacerlo solos. Después de cada comida frota con suavidad la zona genital con un algodón tibio y húmedo hasta que lo haga.
Con qué frecuencia
| Edad | Alimentación |
|---|---|
| 0–1 semana | Cada 2 horas, día y noche |
| 1–2 semanas | Cada 2–3 horas |
| 2–3 semanas | Cada 3–4 horas |
| 4 semanas o más | Empieza a ofrecer comida húmeda blanda para gatitos |
Señales de alarma: llama al veterinario
No sube de peso en dos días, sale leche por la nariz, diarrea, llanto constante, cuerpo frío o debilidad. Pésalos a diario: un gatito sano gana unos 10–15 g por día.
