Estos dos indefensos gatitos fueron vistos temblando en un desagüe pluvial, gravemente desnutridos y luchando contra infecciones respiratorias. Sin intervención, no habrían sobrevivido otra noche en la calle.
Nuestro equipo los recogió, curó sus infecciones con tratamiento médico adecuado y les brindó nutrición constante. Una vez completamente sanos y adaptados, logramos ubicarlos juntos en un hogar permanente y amoroso.